Convocatoria abierta (Vol.6 núm. 1):
Volverse niño. Representaciones visuales y construcciones sociales de la infancia
Recepción de colaboraciones abierta hasta el 1 de enero del 2014
(Coordinado por Paolo Chiozzi, Simona Galbiati, Ander Gondra y Gorka López de Munain)
A modo de PREMISA: No se requieren solamente contribuciones sobre las formas de representación visual de la infancia por parte de los adultos (antropólogos, historiadores del arte, sociólogos, fotógrafos, etc.) que la han “observado”, sino también sobre cómo la infancia se representa visualmente a sí misma y al mundo de los adultos.
La infancia es a menudo considerada como una fase de transición, un proceso de preparación a la edad adulta. El interés no es el propio niño, sino su evolución en otra cosa. La atención esta focalizada en lo que llegara a ser, y no en el ser. Hay una tendencia a no considerar al niño como tal, sino solamente como semilla del adulto en el cual está destinado a convertirse.
Hasta hace tan solo unos años el tema de la infancia se trataba esencialmente en términos psicológicos y pedagógicos, mientras que en el panorama de las ciencias sociales ocupaba una posición totalmente marginal. Fue así hasta que Margaret Mead y, más tarde (en los años 70 del siglo pasado), Charlotte Hardman, hicieran que los antropólogos empezaran a pensar en una anthropology of children que otorgase la palabra a los propios niños. Y sin embargo, poco se ha hecho en esa dirección, sin subestimar por ello algunos trabajos interesantes como el del sociólogo William A. Corsaro (The Sociology of Childhood, 1997). El hecho de considerar la infancia como una categoría social subordinada, que tan solo existe en función de lo que será, se refleja igualmente en la variedad lexical utilizada para identificar este periodo de la vida: infancia, niñez, pubertad, minoría de edad, juventud, adolescencia. Esta variedad da cuenta de la necesidad de denotar las diferentes etapas del desarrollo y el crecimiento, contribuyendo eficazmente a acentuar la incapacidad de considerar la infancia en y por sí misma.
Por otra parte, la palabra infancia proviene del latín infans, que significa mudo, que no puede hablar. Su origen está vinculado al verbo fari, que significa hablar, y al sufijo in que añade el valor de negación. En el pasado, este término se refería únicamente al período entre el nacimiento y la aparición del lenguaje. De manera similar, el término menor deriva del latín minor que significa más pequeño, inferior, e indica la condición de no llegar a la edad adulta. Y el término en italiano bambino no es otra cosa que el diminutivo del término proveniente del italiano arcaico bambo, con el valor de “bobo”, perteneciente a la misma familia onomatopéyica de babbeo. En muchos idiomas, por lo tanto, la palabra infancia tiene una definición negativa, basada en la carencia de algo. Etimología que refleja la construcción social de la infancia como categoría subordinada, y del niño como sujeto dependiente.
Para comprender el mundo de los niños debemos alejarnos de esta idea y acercarnos en cambio a la visión de los niños como sujetos culturales. Janusz Korczak (1879-1942) argumentaba que “no hay niños, hay solo personas. Personas que tienen otro orden de ideas, un bagaje experiencial diverso, un juego distinto de emociones”. Uno es capaz de entender a los niños y su mundo sólo cuando se comienza a considerar este ultimo al mismo nivel de relevancia que el de los adultos.
¿Cómo es el mundo de los niños? ¿Cómo lo ven los adultos? ¿Cómo lo sienten los niños? ¿Cómo es representado este mundo? ¿En qué medida la difusión de las nuevas tecnologías y de los medios audiovisuales ha contribuido a formar e influenciar la construcción cultural de la infancia y su representación? ¿Cuánto ha podido cambiarla? ¿Qué otros canales (por ejemplo la literatura) contribuyen a modelar la representación visual de la infancia? Esta convocatoria tiene como objetivo animar el debate y la reflexión en torno a esta cuestión para evidenciar los distintos modelos de representación visual de la infancia, subrayar el desarrollo de estos, y crear una cartografía (si fuera posible) que alumbre y brinde espacio a los diversos matices de la infancia (o las “infancias” como diría Angela Gregorini).
En particular, las líneas de reflexión de esta convocatoria podrían basarse en los siguientes ejes:
1. Modelos de representación visual de la infancia en el cine, el arte, la fotografía, los comics, los libros ilustrados para la infancia, etc.
2. Figuras literarias que funcionan como metáforas del niño, de un modo de vivir, libre de los condicionamientos y de las normas sociales, capaz de soñar e imaginar sin prejuicios (el Muchachito de Pascoli, Don Quijote, pero tambien textos “científicos” como los de Ashley Montagu Becoming Children (1989), Jenny Hockey y Allison James Growing up and Growing old, o C. Philip Hwang (et al.) Images of Childhood (1996).
3. Reflexiones sobre la evolución del lenguaje visual y no visual que indican el pasaje de modelos de condicionamiento/instrucción a modelos que estimulan el pensamiento libre y la capacidad de inventiva. Utilización de un lenguaje visual (y no visual) para liberar la fantasía y el imaginario del niño.
4. Mirar el mundo de la infancia: el punto de vista de los niños.
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Diventare Bambini. Rappresentazioni visuali e costruzioni sociali dell’infanzia
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Becoming Children. Visual representations and social constructions of childhood
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Convocatoria abierta (Vol. 5 núm. 2):
El poder de las imágenes
Exvotos, ofrendas y otras prácticas votivas
Recepción de colaboraciones abierta hasta el 15 de junio del 2013
(Coordinado por Ander Gondra y Gorka López de Munain)
Hace ya casi dos años, desde la Revista Sans Soleil, pusimos en marcha el proyecto del Archivo de Exvotos accesible desde internet (http://archivoexvotos.revista-sanssoleil.com/). En este tiempo, con más de 120 entradas, 19 países recogidos y casi 1000 fotografías subidas, hemos podido comprobar con alegría que los exvotos, lejos de ser un tema aislado, están de plena actualidad y despiertan un interés importante. Es por ello que hemos decidido lanzar un especial desde la revista con el fin de promover el estudio y la reflexión en torno a todas estas interesantes imágenes que toman parte en las diferentes y diversas prácticas votivas.
Siempre que el ser humano ha necesitado ponerse de algún modo en contacto con aquellas realidades que le eran ajenas a su naturaleza, las imágenes le han asistido como perfectos mediadores o transportadores del mensaje. Las palabras, las oraciones, los gestos son importantes en la consecución del ritual, pero la imagen objetual en muchas ocasiones establece con su presencia una relación más compleja y que se prolonga en el tiempo. Cuando se agradece la intersección de una divinidad en un asunto particular, el exvoto (imagen objetual), se convierte en el perfecto soporte o medio transmisor del mensaje. Este objeto no tiene por qué responder a una tipología dada, aunque muchas veces sea así (véase los tradicionales exvotos pintados mexicanos), puede también ser una fotografía, una flor, una vela, un mechón o unas muletas. Éstas son imágenes poderosas que amalgaman toda una serie de virtuales otorgados por las prácticas ceremoniales que las acompañan.
Uno de los ejemplos paradigmáticos de este poder de las imágenes lo encontramos en el uso de los exvotos. Éstos se remontan como mínimo a la Grecia clásica y desde entonces hasta prácticamente nuestros días se han mantenido constantes tanto en sus formas como en el uso que reciben. En el caso de los exvotos de cera, se trata de crear, por medio de la semejanza, una imagen que ejerza a modo de “doble” de aquella parte física que se encuentra afectada y se desea sanar, o en su defecto, que ya ha sido sanada y se desea agradecer con su ofrenda a una determinada divinidad por su intercesión.
Pero este especial no pretende analizar solamente aquellas prácticas votivas más tradicionales, también tendrán presencia otras muestras como las animitas, los santuarios marianos con una fuerte tradición votiva, la cultura de los ema en Japón, distintas modalidades conmemorativas en recuerdo de fallecidos en circunstancias trágicas, la recurrente existencia transcultural de “arboles de los deseos”, etc. Este especial busca recibir aportaciones sobre estos y otros temas afines, tratando de generar un corpus de materiales que enfoquen y se interroguen sobre esta “necesidad” aparentemente trans-cultural de establecer un contacto con todo aquello que escapa a las soluciones racionales.
Descargar pdf con toda la información (Castellano)
Convocatoria cerrada (Vol. 5 núm. 1):
Antropología e historia del arte
Encuentros y desencuentros interdisciplinares
Pensar las relaciones entre antropología e historia del arte y, sobre todo, las reacciones académicas que se generan al amparo de las mismas, supone adentrarse en un terreno difícil, lleno de aristas y asperezas, de caras y miradas encontradas. Pero como tendremos ocasión de comprobar, también hay un lugar para el encuentro, el diálogo y la colaboración interdisciplinar que, bajo prismas a menudo opuestos, se ve enriquecida con una concesión a la porosidad cuyos ejemplos por desgracia todavía se cuentan en el campo de las excepciones. La intención que perseguimos proponiendo este especial es recoger aportaciones desde múltiples puntos de vista para trazar un posible estado de la cuestión que se aproxime de forma más o menos sintetizadora a la problemática. Y decimos “posible” ya que entendemos que son muchos los estados de la cuestión que pudieran hacerse tan sólo variando el foco de nuestro análisis. Por una lado el foco podrá apuntar hacia la historia del arte, observando cómo se ha venido aplicando el aporte de la antropología como disciplina, qué dificultades han tenido lugar y cuáles son las perspectivas de futuro. Del otro lado, desde la antropología se analizará el impacto que ha supuesto el estudio de las artes visuales, los conflictos historiográficos que se han generado, etc.
En primer lugar consideramos que merece la pena reflexionar brevemente sobre problemas que apriori pueden parecer menores pero que en realidad no lo son: las clasificaciones terminológicas. El campo de estudio de lo visual (objetos, artefactos, acciones, conflictos sociales, etc) puede ser analizado desde la historia del arte, la antropología visual, la antropología audiovisual, la antropología del arte, la antropología de la imagen, los estudios visuales, los estudios de cultura visual, etc1. Cada uno de estos nombres actúa de paraguas para cobijar a un colectivo que muchas veces se preocupa más en diferenciarse que en encontrar puntos de encuentro y de colaboración. Son muchos los trabajos teóricos que se publican con el “oculto” fin de acotar un territorio o una metodología determinada pero no es ahora nuestro propósito enumerarlos. Esta convocatoria persigue animar a la reflexión y al debate sobre éstas y otras cuestiones tanto desde puntos de vista teóricos como de aplicación práctica a determinados casos de estudio.
Convocatoria cerrada (núm. 4):
ENCUENTROS CON EL OTRO
Construcción y deconstrucción visual de la otredad
Hic Sunt Leones, escribían los romanos y los cartógrafos de la antigüedad para señalar los territorios en los que se extendían tierras inexploradas, zonas que se sustraían al poder imperial, tierras no domesticadas. Hasta allí, y viceversa, se ha desplazado el hombre a lo largo de la historia, en busca del otro, o encontrándose con el otro sin pretenderlo, sin encontrar leones, ni dragones, pero sí un pretexto para construir identidades.
Hoy el otro está a la vuelta de la esquina, no es ya cuestión de exotismo, ya no hay terra ignota que valga, y seguimos necesitando referentes. Acercarnos al otro, representar al otro, ¿para llegar a dónde? ¿Entender al otro, o entendernos a nosotros en relación a éste? Y porqué no, también el otro que se construye termina a veces esencializando los elementos que le han sido atribuidos, ya cómodo con la imagen recibida. E incluso se exige el derecho o la necesidad de una auto-representación por parte de ciertas poblaciones.
El potencial de la imagen en la construcción de la otredad o la identidad propia, ha resultado vital a lo largo de la historia. Los textos y audiovisuales merecen una indudable valoración como documentos en la investigación en ciencias sociales.
Este especial busca analizar estas cuestiones y otras tantas a las que puede dar cabida un tema tan inabarcable y omnicomprensivo como éste. Buscando recibir aportes que indaguen en los variados formatos audiovisuales; vídeo, cómic, pintura, cine, propaganda, caricatura, cartelismo, fotografía, tatuajes, publicidad, etc.
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Convocatoria cerrada (núm. 4):
RELACIONES ENTRE IMAGEN Y MUERTE
Anacronismo, presencia, ausencia
La relación entre imagen y muerte tiene unos orígenes remotos que entroncan con el origen de las primeras prácticas rituales del ser humano. Estas imágenes ponen de manifiesto una presencia que cuestiona la linealidad del tiempo, creando complejos pliegues y rupturas que devuelven a nuestro presente una realidad anacrónica. Por ejemplo, los cráneos de Tell Ramad (7000 a.c.) evidencian una pulsión, salvando las evidentes distancias, muy similar a la fotografía post-mortem de finales del XIX: actualizar (presentar) la ausencia de un difunto a través de una imagen. Se podrían rastrear muchos ejemplos similares como la utilización de las máscaras mortuorias en la antigua Roma, en los exvotos de cera del Renacimiento, en los memento mori barrocos, en las fotografías que acompañan las lápidas en los cementerios…
Este especial pretende analizar estas cuestiones y otras tantas a las que puede dar cabida una relación tan compleja e interesante como es el binomio imagen-muerte.
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Convocatoria cerrada:
Convocatorias de Bric-à-Brac:
ARQUITECTURAS Y ENTORNOS OUTSIDER. Reyes, inventores, santos y héroes
Por todo el mundo hay construcciones que se yerguen como testimonio de las relaciones entre un individuo y su espacio, no desde un punto de vista social o funcional sino como la generación de un mundo a medida completamente personal. Son creaciones inspiradas, que parten de un sueño, una misión o un afán transformador que busca crear un territorio donde extenderse, un lugar para ser.
Juan Antonio Ramírez llamó a estas construcciones “escultecturas” y fue el primero en reunir en un libro las más significativas del territorio español: la Catedral de Justo en Medina del Campo, el Paraíso de Betanzos, Las Cabañas Efímeras de Can Sis Ral, etc.
Casi podemos clasificarlas en dos categorías.
A menudo son un juego y un reto que comienza por un pequeño acto recompensado y desde ahí se desencadena un desafío a los límites. Buenos ejemplos de esto son la conocida “Maison de celle qui peint” (“Casa de la que pinta”), cuyos motivos decorativos van conquistando todos los rincones de la casa, la ropa, los armarios, las paredes, la fachada…; la delirante Junkerhouse (Casa de Karl Junker) tallada en madera hasta los techos; o cualquiera de las múltiples casas recubiertas de conchas o trecandís que encontramos por España.
Son principalmente transformaciones del hogar o del jardín que pueden llegar al punto de conventirse en un paradigma del mundo exterior en el caso de los “países inventados”, prestando especial atención a los símbolos territoriales que sirven de puente entre ambas realidades, la íntima y la social/política (leyes, moneda, escudo, bandera e idioma). Así el Imperio de Monera, creado por Gerard Van Lankveld, regente incuestionable avalado por un atrezzo de corona, cetro y trono.
Otras veces la ambición es inmensa desde un principio y la construcción se plantea como un proyecto: la Catedral de Justo, las Torres de Watts, el Palacio Ideal… Aunque el detonante sea a veces de origen místico u onírico, se requiere bastante planificación en la ejecución como demuestra el hecho de que la Torres de Watts hayan sobrevivido a terremotos que destruyeron los edificios colindantes.
Aún podría formarse un tercer grupo con las intervenciones de los entornos naturales, como la de Nukain Mabusa, que pintó con motivos geométricos de colores vivos las rocas de una colina. En España tenemos las caras del Pantano de Buendía en Cuenca y en Francia las rocas esculpidas por Adolph‐Julien Fouré que ilustran las fechorías de unos piratas.
Bajo estas creaciones late un desafío a los límites (propios o externos) que se gesta en unespacio íntimo, a menudo clandestino. Es común que los autores trabajen a escondidas y que no den a conocer el proyecto hasta que esté muy avanzado o que lo mantengan oculto para siempre.
Su crecimiento es exponencial, Tressa Prisbey comenzó construyendo una cabaña para albergar su colección de lápices y terminó creando un pueblo entero con botellas desechadas.
Se trata de proyectos extensos, de largo desarrollo en el tiempo y gran importancia en la vida del autor. Su período de creación rara vez es inferior a 10 años y suele concluir con el fallecimiento de la persona.
Para esta convocatoria aceptamos tanto reflexiones teóricas como estudios de casos particulares relacionados con la arquitectura outsider y la generación de universos inventados. Se concede total libertad a los participantes para poder así ofrecer un conjunto lo más complejo, original y diverso posible.
Por otra parte, se recuerda que está igualmente abierta la recepción de textos para la sección de artículos que traten sobre cuestiones relacionadas con el arte outsider sin necesidad de ceñirse a la temática de la convocatoria.




